Situada en la cima de la colina de la Sabika domina la ciudad de Granada, esta fortaleza-palacio de los reyes nazaríes es el conjunto mejor conservado, más antiguo y más hermoso de todos los palacios árabes en el mundo.
En su estructura se asemeja a una pequeña ciudad, y nos revela su doble función: como palacio y como sede administrativa y militar, todo el conjunto está rodeado por una muralla que acentúa su aspecto de fortaleza. La simplicidad de su estructura arquitectónica se enriquece con elementos ornamentales muy diversos, y alcanza a todo el conjunto; destacan los artesonados de los techos, las cerámicas de los azulejos, el uso del yeso que cubre paneles, techos, paredes creando una segunda arquitectura que diferencia cada estancia con distintas temáticas, y los estucos coloreados de fantásticas formas. La luz y el agua son otros elementos ornamentales utilizados, la luz entra a través de las celosías de yeso que cubren las ventanas abiertas creando bellos colores al reflejarse en los mocárabes policromados de las techumbres que simulan estalactitas; las fuentes y estanques fluyen por los canalillos de los patios, avenidas e interior de algunas dependencias y, sobre todo, en los jardines exteriores. La conjunción de estos elementos decorativos hacen de la Alhambra un conjunto urbanístico lleno de encanto no superado por ningún otro edificio islámico.
La Alhambra está rodeada por torres y puertas: La Puerta del Vino que lleva a la plaza de los Aljibes, al oeste de esta plaza se encuentran las edificaciones de la Alcazaba, en la parte occidental está el Palacio de Carlos V, y al norte de éste, el Palacio árabe.
A la Alcazaba o ciudadela, zona militar, se accede por la plaza de los Aljibes, y junto con la Torre Bermeja constituyen lo más antiguo del conjunto. Sucesivas reformas han dado origen a las construcciones actuales: las murallas, la Torre Quebrada, la torre del Homenaje, la Torre de la Vela. Al este se hallan los Jardines del Partal y la Torre de las Damas. De entre las numerosas torres defensivas del palacio destacan la Torre del Mihrab, la de los Picos, la del Candil, la de la Cautiva, ricamente decorada y la Torre de las Infantas. Finalmente encontramos la Torre del Agua, con el acueducto.
El palacio se organiza en tres recintos cuyas dependencias se agrupan en torno a un patio central, característica típica de los palacios árabes; destaca por su magnífica decoración interior, ya que está totalmente recubierto por elementos ornamentales con motivos de zarcillos, rosetones, palmetas y estrellados. Otra de las características particulares del palacio son sus maravillosas bóvedas mocárabes.
La parte más antigua de todo el conjunto es el Palacio del Mexuar desde su patio se accede al corazón del Palacio cuyos recintos se articulan en torno al Patio de los Arrayanes y al de los Mirtos. El Patio de los Arrayanes o de la Alberca era el centro de la vida palaciega y ceremonial, a este patio central se asoma la Torre de Comares y un pórtico de acceso a la Sala de la Barca; a través de ésta se llega al Salón del Trono, la dependencia mayor de la Alhambra.
En el famoso Patio de los Leones destacan los pabellones ricamente decorados de mocárabes y la fuente de los Leones. Encontramos la sala de los Reyes; la de los Abencerrajes y en especial la de las Dos Hermanas, con la cúpula estalactítica más monumental.
El Palacio del Generalife se encuentra en la parte más oriental y a mayor altura que la Alhambra, se trata de un edificio residencial al que se accede por un hermoso paseo bordeado de cipreses, sus maravillosos jardines, sus numerosos surtidores y su acequia, ofrecen bellísimas vistas, como la que se contempla desde la llamada Silla del Moro.
Alhambra de Granada, al fondo el Albayzín. Foto SHB.
El mejor sitio para mirar a Granada es seguramente la Alhambra. Desde sus torres y jardines podemos sin duda captar fotografias impresionantes.
Dentro del recinto de la Alhambra se encuentran también la iglesia de Santa María, el convento de San Francisco que en la actualidad es un Parador Nacional y el Palacio de Carlos V, calificado como el edificio renacentista más bello de España. Se encuentra junto al lateral meridional del Alcázar de la Alhambra, sus dependencias se han instalado el Museo Provincial de Bellas Artes y el Museo Nacional de Arte Hispánico-Musulmán.